¿Alguna vez pensaron?... ¿Qué mierda estoy haciendo?. O quizás la clásica pregunta: "¿Porqué lo estoy haciendo?". Y toda esa palabrería sensiblera pseudo-filosófica que las personas podemos impartir. Sin embargo, eso no deja de lado las interesantes respuestas, que podrían darse, cuando uno se molesta en contestar.
En este pequeño e inanimado mundo, queremos proveer al mundo de algo de razonamiento, aunque sea dentro de nuestro criterio. Aunque eso sería demasiado autoritario, igual lo deseamos. Igual Osina, desea compartir algo de lo que la vida puede hacer con las personas que menos esperan que la vida.
"Dichosos sean los
miedos
que crean una atmósfera de dolor.
Quietos los sentimientos,
que se vuelven contra sí,
para dar un beso
de amor.
Así, el amanecer que ronda la palabra insensata,
busca verdad,
y
se desempeña
en aquella lacónica verdad.
En esta era de castigos
modernos
los que aparecen,
están rodeados de
insensatos
fundamentos;
son los que
moderan el conducto de vida,
de algunos
irreales deseos.
Basta mirar, al
costadito nomás
en las movedizas sombras,
qué cosa es
tranquilidad.
Tranquilidad, bajo
la mirada atenta de ecos inmortales
y hasta del
absurdo amor.
Castigos más
duros
que la proximidad
de alentar un ideal;
más duro que el
golpe de un Dios,
y mucho mas
certero que un adiós.
Bajo esa
perspectiva, la simpleza de las cosas,
parece
argumentación de idiotas;
y
las breves felicidades,
el
universo extraviado de algún poeta.
Quizá, si se
escribiese más
la dureza de los
látigos disminuya,
y las utópicas ideas,
se vuelvan en
horizontal;
para conducir pensamientos
que se deben
guardar en silencio".

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